Enmarcados en la resolución CS 520/2010 y su reglamentaria CS3653/11, la creación del Curso de Prácticas Sociales Educativas, perfeccionada mediante convenio aprobado por resolución 1417/14, el Curso de Formación Docente en Prácticas Sociales Educativas se ha desarrollado durante los últimos 6 años. El mismo cuenta con un diseño inicial que ha sido modificado a medida que la realidad le fue presentando dificultades y potencialidades de la experiencia que se estaba realizando. El curso cuenta con un trabajo de intervención real que deben realizar los docentes para aprobarlo, lo cual lo ha dotado de un extenso registro del trabajo y de una observación específica sobre cómo se comportan las distintas disciplinas ante el desafío del territorio.

Esta experiencia y su saldo técnico académico, han consolidado un colectivo docente que, a partir de la apertura de la E.Tec. U.B.A. de Villa Lugano, ha comenzado a articularse en la implementación de prácticas sociales educativas curricularizadas con estudiantes. Allí situadas, nos permite mejorar las condiciones para disminuir la incidencia de la temporalidad de las modalidades de intervención posibles, que aparece como dificultad crítica para la implementación de las PSE. La continuidad de la presencia de la institución UBA en el territorio (“la universidad tiene domicilio en el barrio”) permite ensayar diseños que suplementen una homologación compleja entre el ordenamiento del tiempo académico en sus calendarios (forma administrativa de la participación en la enseñanza) y los propios de la vida social.

A su vez el sentido de compromiso social que informa a la PSE importa a su despliegue en la E.Tec. UBA, aportando intervenciones de transferencia que fortalecen la legitimidad de la Universidad de Buenos Aires en la comunidad del Barrio como política de proximidad a las poblaciones vulneradas en sus DDHH. En este esmero es que desde el año 2017 se le ha dado forma al CePSE (Centro de Prácticas Sociales Educativas), que se presenta como apartado más adelante y que inició su funcionamiento en el primer cuatrimestre del año 2018 con más de 300 alumnos y 50 docentes de 6 facultades inscriptos a la Primera Práctica Social Educativa Integrada. Para este año las facultades intervinientes ya son 9, lo cual amplia las articulaciones interdisciplinarias.

La dinámica que imprime el territorio requiere de la actualización constante de los educadores participantes en herramientas y respuestas técnicas. Frente a esta necesidad hemos desarrollado una oferta específica bimodal de 4 cursos que no solo acompañarán los requerimientos docentes sino que les permite además contextualizar y responder a las necesidades de la comunidad desde acciones que, no siendo específicas de las disciplinas, permiten articular la intervención disciplinaria.

El formato bimodal pone en funcionamiento una plataforma específica que relaciona los distintos proyectos realizados por estudiantes y docentes, fomentando una mayor articulación interdisciplinaria. A la misma se puede acceder desde la página web que presentada en 2019, diseñada con la versatilidad necesaria para que pueda ser utilizada por docentes, estudiantes y las comunidades.